miércoles, 25 de abril de 2012

Como los elefantes.


Caladilla al... y sorbito de té.
Sorbito al... y de fondo Dark Lunacy.
Por la ventana el paseo que lleva al Puente de Vallecas.
Momento de duración insuficiente.
Ojalá cuando me retire en el final vuelva a este momento.
Como los elefantes.

martes, 24 de abril de 2012

El primer plato de los no muertos.


Enfundado en su túnica negra, raída y hedionda ocultaba su esquelético cuerpo.
Con los brazos en alto entonaba un murmullo oscuro que brotaba de su boca como un
vapor negruzco. Se encontraba en medio de un vasto cementerio, rodeado de mohosas
losas de piedra castigadas durante siglos y no tan siglos por la caprichosa lluvia
y el zalamero viento.
A medida que el vapor susurrante se extendía por los dominios de la muerte,
la tierra se removía. Manos descarnadas y caras indecentes resquebrajaban el barro.
Cuerpos obscenos y putrefactos iban surgiendo perezosos desde las entrañas del suelo.
Ahora el murmullo del concentrado mago se ocultaba detrás de los quejidos de los
recién renacidos cadáveres.
Asco, miedo, pavor, histeria resucitaban junto con los muertos vivientes que hasta hacía
unos instantes habían sido muertos murientes.
El mago se giró sonriente sin dejar de mascullar ancestrales y negras palabras, extendiendo
el humo de su boca por toda la superficie hasta ese momento inerte.
Ya notaba las sensaciones putrefactas e impías de sus pequeños recién resucitados.
Se llenaba de gozo imgainando, saboreando los rostros temerosos de los infelices campesinos,
nobles, clérigos e inquisidores.
De pronto, una mano aferró su hombro y lo sacó de su ensimismamiento. Lo giró. Uno de los
maltratados rostros se encaró a él seguido de multitud de sus sacrílegos hermanos.
El primer mordisco arrancó un trozo de túnica. El segundo se hundió en la carne.
El tercero, el cuarto, el quinto... Se sucedían hambrientos y sin descanso.
El codicioso mago jamás se habría imaginado que serviría como primer plato de sus profanos hijos.
El hambre demoníaca se había desatado. Los cuervos, las chotacabras y las demás aves de malvivir
emprendieron su vuelo sabedoras de que un gran festín se avecinaba.

jueves, 12 de abril de 2012

Invencible

Luchas, peleas, te revuelves. No te das por vencido pero dentro de ti sabes que vas a perder. Aun así insistes en que desaparezca de tu vida pero es que no tiene claro si lo que quiere es irse o llegar más dentro de ti. Vuelves a sacar el pañuelo y sueltas fuerte todo el aire estancado en tu fosa nasal pero el resultado es el mismo, esa pseudo-especie de verde plastilina ha llegado a ti para quedarse.


<= Con hilo musical

miércoles, 4 de abril de 2012

La llamada.

Se secó otra vez las lágrimas en la almohada.
No había dejado de llorar desde que lo dejaron.
Su llanto ahuyentó a las aves diurnas y atrajo a los cuervos.
Sus lamentos le separaron de sus amistades; pero atrajeron a unas nuevas.
Las ánimas se presentaron translúcidas y susurraron en su oído.
Por la ventana entraban retorciéndose blancas en torno a él.
La luna hacía brillar los contorsionados vórtices en que se retorcían.
Suave, le llamaban. Finas voces coreaban su nombre en susurros.
Apretó de nuevo la cara contra la almohada y cerró sus oídos a la llamada de aquellas insistentes esencias místicas.
Apartó sus sentidos del constante murmullo que le impelía a hacerlo.
Pero el rumor de las presencias se filtraba inevitable hasta su voluntad.
Una gélida mano le tomó por la barbilla y giró su cara.
El rostro de una hermosa joven vestida en raído blanco le sonreía.
Le apartó el negro cabello y le tomó de las manos. Tiró suavemente hasta que quedaron de pie, frente a frente. Siguió tirando. Le atrajo hacia sí.
Sin dejar de sonreír le soltó las manos.
Entonces fue cuando su ensimismamiento se desvaneció repentinamente y se vio cayendo. El aire frío le arrancaba furioso las lágrimas de la cara y agitaba su pelo.
Súbitamente la caída paró en seco. Desde el suelo vio al ánima descender
desde su ventana y notó cómo su cuerpo se separaba rápidamente de la consciencia.
Cuando el espectro se halló junto a él en el suelo, notó que el frío le atenazaba los miembros.
La chica, sonriendo, le acarició la mejilla apartándole la lágrima roja que se había desprendido de su ojo. Inmediatamente la gota de sangre se transformó en una rosa roja.
Sin más, le apoyó la cabeza contra el pecho y comenzó a escuchar hasta que su corazón se detuvo.
Satisfecha se fue flotando tal y como había llegado, dejando sobre el cuerpo inerte y vacío la muerta flor.
Los periódicos concluirían sus tendencias suicidas y le sentenciarían a una locura eterna.

sábado, 24 de marzo de 2012

Una noche de novela

Era la típica noche. Parecía sacada de una novela;
pero jamás la habían descrito.
La luz plateada alumbraba el empedrado;
pero no había luna.
La visión se tornaba translúcida;
pero no había niebla.
El suelo estaba húmedo;
pero no había llovido.
Hacía frío;
pero su aliento no formaba nube.
Y, efectivamente, notó que alguien le seguía.
Lo lógico era pensar que se daría la vuelta
y no habría nadie;
pero cuando se la dio... no había nadie.
Suspiró aliviado.
¡Por fin! Esto era lo único que tenía sentido
en todo lo que envolvía aquella noche;
pero cuando volvió a girarse una repentina mano
le apartó la cara y unos colmillos se refugiaron
en su cuello.
Tendría que haber hecho caso de las advertencias
veladas que la noche le había dado.
Estaba tan claro...

sábado, 11 de febrero de 2012

El piano, la joven y la oscuridad.

Ella no era como las demás vidas que se había bebido. Su pelo era capaz de iluminarle con la intensidad del sol pero sin dañarle. Su cuello alargado desembocaba en unos hombros perfectamente delineados por una finísima capa, casi transparente, de piel. El rostro, de trazos marcados y rectilíneos, vestía un pálido que hacía brillar los finos labios en intenso rojo.
Cada noche, desde hacía ciento, la admiraba desde el balcón a través del gran ventanal. Las cortinas de cuidada bordadura, pendían suaves como un velo que cubre el rostro de la novia en el altar.

Sus finísimos dedos se deslizaban delicados por las teclas del piano, mientras el décimo vals de Chopin atravesaba la estancia hasta el balcón y llenaba sus sentidos. Degustaba cada nota como si estuviese bebiendo de su cuello.

Ella sabía de su existencia desde la primera noche que él, en silencio, la observaba. Jamás le había visto, ni siquiera cuando desviaba sus ojos del piano hacia el ventanal. Pero él la acariciaba sin tocarla. Notaba sus manos deslizándose frías y suaves desde su mejilla hacia el mentón. Descendiendo por su cuello y alcanzando la comprometida bajada hacia su pecho pero sin llegar nunca a él. Así era cada noche mientras el piano despedía sus sombrías melodías iluminadas por una débil y enfermiza luz que se desprendía de las velas que un anciano candelabro abrazaba sobre el instrumento.

Aquella noche fue diferente. La gran ventana estaba ligeramente abierta. Una fina ranura separaba ambas puertas dejando pasar el aire que suavemente mecía las blancas telas con ondulante movimiento. Así es como esa noche la joven de dulce virtud se entregaba al amor invisible y peligroso.

Aquella noche volvió a notar sus frías manos acariciándola. Aquella noche, ante el piano, dejó de tocar y llevó despacio su mano hacia el hombro. Allí notó la mano de él. Dura. Fría. Suave. Cerró lentamente los dedos en torno a ella e inclinó la cabeza dejando su reluciente cuello a merced.

Los labios de él aceptaron el voluntario ofrecimiento. Mientras, el ulular de la lechuzas le dedicaba una marcha siniestra y triste al amor.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Algún final feliz



V1: Besándose desnudos bajo las sábanas una sonrisa se dibujó en sus rostros que duró la eternidad en la que permanecieron abrazados.


V2: Besándose desnudos bajo las sábanas una sonrisa se dibujó en sus rostros que duró hasta el momento en el que él roncó.


V3: Besándose desnudos bajo las sábanas una sonrisa se dibujó en sus rostros que duró hasta que fueron a limpiarse.


V4: Besándose desnudos bajo las sábanas una sonrisa se dibujó en sus rostros que duró hasta que se percataron de que el condón estaba roto.



<= Con hilo musical

sábado, 8 de octubre de 2011

¿Buena suerte?

Consigues algo sin conseguir lo que consecuentemente conlleva.
La fortuna no te mira nunca de frente y evita tu mirada.
Sabe que si te mira te debe algo. Entonces, sin querer hacerlo,
te da un premio de consolación. Te querías autocompadecer,
pero ya no puedes. Te ha dado un premio cuya magnificencia
está velada por su aparente insignificancia. Pero tú sabes
que al fin y al cabo le caes bien. Y tienes lo que no tendrías
si hubieses conseguido lo que entonces querías.
¿He de darte las gracias por esto, o he de seguir odiándote
en sesgado odio?

El juego de perder.

Miró a su oponente a los ojos. Le devolvió la mirada. Le habría gustado poder esconder su temor y su rabia detrás de una máscara de indiferencia como la que vestía el rostro del otro. Ambos se giraron hasta quedar espalda contra espalda. Comenzaron a dar pasos largos, lentos y rítmicos ante la atenta mirada de sus padrinos, del juez y de la mujer por la que se había producido este molesto y triste acontecimiento. ¿Merecía la pena? Su vida por una mujer. ¿Sentiría ella algo tras su muerte? ¿O sería enterrado sin mayor dolor que el del enterrador? Ya no había marcha atrás. El amor hizo decidir sin querer hacerlo. Ambos llegaron al límite de los pasos y giraron resignados de vida ajena. Dos disparos sonaron. Uno acertó en carne. El otro se perdió. Uno caía. Otro no. Y uno veía cómo lo que él pensó que sería su despedida era un desengaño, una palmada de alegría, una sonrisa...

Pues no espera.

Y piensas que el tiempo te espera. Cada cosa que haces te espera.
Pero no. No espera. Y menos por ti. Tiene mayores problemas por los que preocuparse.
Siempre piensas en un futuro cercano que nunca llega. Siempre "ya lo haré".
Pero a lo mejor tampoco puedes hacer nada, porque no depende de ti ni de tu tiempo,
sino del tiempo de otro o de otra. Depende de que si aprovechas tu tiempo
jodes el de ella. No puedes hacer nada si no estás seguro. Pero joder!!
¿Cuándo estamos seguros de algo?
¿Debes intentarlo sin estar seguro, o debes tragarte a ti mismo?
Callar lo que piensas ahora, que puede ser contrario luego.
Es mejor no pensar. Pensar te hace daño cuando no dañas.
Pero hace daño cuando a ti no.
Es mejor callar y no doler al otro. No debes. Lo dice tu conciencia.
Lo dice el sentido común. Lo dice...
Pero qué dices tú...

domingo, 14 de agosto de 2011

Fut(d)uro

Melancólico miras por la ventana recordando los lejanos tiempos de llana felicidad. Días en los que tumbarte debajo de la mesa de tu cuarto, pasar la tarde jugando en la calle o beber calimocho desde las 10 de la mañana podían ser tareas que hacerlas no te suponían ninguna consecuencia. Ahora ves que la vida se empieza a escapar de tus manos mientras tiras las horas por la letrina del trabajo pero tienes miedo de echar el ancla y parar en seco para poder tomar tus decisiones. Tienes tanto miedo. Y tienes tanto tiempo…

martes, 17 de mayo de 2011

Guiño de la vida

Miras a los lados y ves una vez más a la misma gente. Mirada perdida y rostros serios.

Ese no es tu sitio y lo sabes. Y ellos también.

La habitación empieza a oscurecerse.

Algo falla, todo se hace pequeño. Y la habitación sigue osureciéndose.

Corre. ¡Corre! No pares. Quieres mirar atrás. Pero tú corre. Sigue mientras te pincha el aire en los pulmones. Sigue adelante sin desfallecer. Empujas, apartas, saltas y las lágrimas empiezan a resbalar por las mejillas. Algo falla mientras alrededor, todo pierde su luz.

Ahora, solo queda el gris que está dejando paso a un negro porvenir.

<= Con hilo musical

jueves, 21 de abril de 2011

Voces

Si chillan, les callan.
Si silban, les tapan.
¿Hasta dónde tienes derecho a manifestarte...
....y que se te oiga?

lunes, 11 de abril de 2011

HAND OF DOOM

El crujir de vuestros huesos es armonía par mis oídos. El mecer de los manguales alimenta mi intención.
Os aplastaré con la palma de mi mano como a un dátil. Ninguno quedará con vida. Ninguno quedará sin ser muerto.
A los cobardes los perseguiremos. A los rendidos los ejecutaremos. Y a los valientes les daremos por fin descanso.
El polvo cubrirá vuestros cadáveres hasta que la lluvia os entierre en barro. Les daremos un festín a los gusanos.
Ninguno escapará de mi mano de destrucción.

lunes, 7 de marzo de 2011

Conociendola


Te despiertas pronto, sales al portal y partes bien acompañado al Rastro. Metro, punkis, Les Varietes (si no recuerdo mal) acordeón y de más instrumentos en ristre, plantas, grinders, y llaveros. La Latina y vuelta al Rastro. Comida en Pirámides y fábrica de Mahou en ruinas. Casa, siesta, peli y vuelta a la calle con uno de más (moro-oso y oso-poso cuidan la guarida). Atocha, Observatorio astronómico, el Prado visto por el culo. Balcones, fachadas, esquinas y calles descubiertas con intención de descubrirlas. Y llegar a Cibeles. Banco de España, Palacio de Correos, Bellas Artes... bellas todas en esta ciudad. Gran vía, a cenar y Paseo del Prado pá casa, que el Prado había que verle de cara.

<= Con música again

martes, 1 de marzo de 2011

Tú, yo, estos, estas, nosotros...


Juego con la litrona vela, juego con el cirio. Trasteo por internet me paso youtube otra vez y el que también es "tú" pero en porno. La wikipedia me la se entera y minijuegos no tiene secretos para mi. ¿Dónde estais? Necesito una cerveza en vena, ver una peli o sentarnos a filosofar y liarnos uno de esos Pueblo secorros mientras oimos a Bach (y Gogol, y no-me-fex y...).

<= Con temita musical

jueves, 24 de febrero de 2011

M-81


Quedaste lejos, lejos en el espacio y en el tiempo. Añoro esos días en los que miraba al cielo pensando todo lo que podría estudiar en él... y ahora, cuando lo miro camino del trabajo no puedo más que pensar en cuantas cosas se quedan atrás, atrás en el espacio y en el tiempo. Atrás sin saber si volverán o si ya hay que olvidarlas.

jueves, 17 de febrero de 2011

De peluche II

Osito, oso, osete, osín, peluche, peluchete, peluchín, peluchito, rico, riquito, riquín, ricochura, ricochez te llaman. Pero para mí siempre serás mi buen amigo Mor-oso.

De cuando en cuando

De cuando en cuando no pienso en ti.
Me abarcas y me gusta.
Me gusta que la pasta de dientes ya no dure tres meses.
Que dure sólo uno y medio.
Que cuando me gire en la cama me choque contigo.
Que las sábanas no me queden grandes.
Me sobra el mundo. Y me sobra el espacio que no ocupas.
Quiero que seas tú quien me obstruya las venas.
Que no me regales rosas ni palabras.
Que me regales tu cuerpo.
Quiero las dos mitades de debajo de tu espalda.
Quiero cuarto y mitad de los cuatro tercios de ti.
Rebobinar tu cara una y mil veces recién despertada.
No me sueltes la mano.

viernes, 11 de febrero de 2011

... Si puedes

Un segundo intento. Te acabas de fumar un canuto de mariguana y te pones a escribir.
No piensas nada decente realmente, no te concentras en nada y por tanto algún insurgente incrédulo pensaría que no tienes nada que decir. Pero se equivoca, no puedes parar de escribir.
¿Que no tiene mucho sentido? Puede, pero es así. PIerdes el hilo de una conversación con tus dedos aunque realmente no se dijo nada conexo. De hecho no se dijo nada. Te pesan los dedos, los párpados. Te pesan los codos. Alguien ha aunmentado la gravedad al menos a 15m/s^2. Se agotan las ideas estas de mierda. Te quieres ir a dormir pero te pesa el culo. La cabeza se sostiene en el hombro porque el cuello no puede. Hale, vete a dormir... si puedes.