martes, 8 de septiembre de 2009

¿Vago o cobarde?


Como si viajase en tren veía la luz al final del tunel, su carrera ya estaba a punto de acabar. Una meta lograda, ¿y ahora? Ahora solo falta la última asignatura, conseguir pareja, encontrar una casa de alquiler, pagar deudas, ampliar la formación, ponerse en forma, buscar prácticas curriculares...



Ante esa perspectiva decidió suspender de nuevo.

:-S

8 comentarios:

Ender Muab'Dib dijo...

Jaja, pues sí, creo que es la situación de más de uno: no querer enfretarse al mundo laboral. Hay quien, en lugar de suspender, empiezan otra carrera... Y es que ¡se vive tan bien de estudiante!

¡Saludos!

lasa dijo...

¡¡¡Buenas!!!

Gracias por leernos y por tu comentario. Me he metido en tu Tienda y tiene buena pinta, al menos espero que no cobres mucho por un Bio Frutas y que las chuches no estén duras.

La verdad es que ya apetece ponerse a currar, que uno se va haciendo mayor, pero te pintan las cosas taaaaaan jodidas a veces, que empezar otra carrera es la menos mala de las soluciones.

Por cierto, estamos buscando a 5 más para hacer un asalto a las reservas de oro del banco de España, si te apuntas, es una buena forma de jubilarse (tanto si sale mal como si sale bien).

Nesta dijo...

Pues yo cuando terminé los estudios estaba desando empezar a trabajar, nunca me han gustado los exámenes. Curiosamente ahora leo mucho más que antes, cuando ya no me siento obligado.
Saludos.

lasa dijo...

Es ley de vida, teoricamente termino este año pero he decidido matricularme de dos asignaturas más por eso de continuar formandome. Creo que los especialistas lo llaman "síndrome de Estocolmo".

Pitufa dijo...

mmm a eso se le llama acojono jeje
pero bueno... todos hemos sufrido algo de eso alguna vez..
Yo cuando estudiaba queria trabajar, y ahora que trabajo me encantaria volver a la vida de estudiante..
así somos..

lasa dijo...

En el fondo, ¿que cosas negativas se le va al trabajar? Aunque solo sea por quitarte el estres de los exámenes, merece la pena...

HombreRevenido dijo...

No es el miedo al trabajo, es el miedo a lo desconocido, que es todavía más universal. Clarividente y convincente, buen microrrelato.

El estrés de los exámenes es una paja en comparación con pagar las nóminas a fin de mes. Os lo aseguro.

lasa dijo...

Buf, los exámenes destrozan los nervios, y más cuando estás a punto de tener un título de esos.

Pronto saborearé la vida del currante y si no me convence, me retiraré a Samoa para filosofar sobre la vida y el conocimiento.