lunes, 26 de junio de 2017

Una canción para un momento II. Bad cover version.

La susurró al oído cualquier absurdez y ella tuvo que ladear la cabeza, la calidez del aliento había reptado hasta su cuello. Su nariz gélida se pegaba al cuello de él y respiraba su aroma. Respiraba la emoción que se desbordaba por cada poro de cuello. Sus piernas le apretaban con fuerza mientras él se colaba por sus rincones. Todo su cuerpo se convulsionaba en saturación de placer. Sus ojos encontraban los de él, y sonreía al verle apartar la mirada tímido. Sus piernas jugueteaban con las de él bajo la mesa frente al desconocimiento de los demás. Su vientre bailaba húmedo con el de él, deslizándose cadenciosamente. Aquel abrazo prohibido en aquel lugar que les servía de refugio momentáneo.

Salió de su embelesamiento. Giró la cabeza y vio que al otro lado del sofá no estaba él. Había otra persona. Se encontraba quien había sido su decisión hacía mucho tiempo. Volvió los ojos hacia la tele y se castigó por haberse dejado llevar otra vez por la pasión en lugar de por la imposición de la conformidad.

2 comentarios:

Ziortza Moya Milo dijo...

Las ensoñaciones a veces nos juegan malas pasadas. Aunque si es para alejarnos de una triste realidad bienvenidas sean.

Vecu dijo...

Hola Ziortza, qué guay que te pases por aquí. Por suerte o por dessuerte, en estos temas cada uno elige lo que tiene, aunque a veces no se corresponda con lo que se quiere.