viernes, 17 de febrero de 2017

Hacedlo por mí.

Cómo se preocupa la gente por la gente, es fascinante, maravilloso, excelso, grandioso, vomitivo y séptico.
Como aquella vez que un chaval, que era mero conocido de a saber qué y que era de esos que son perfecta carne de cañón para ejercer de relaciones públicas argentino, nos dijo a un colega y a mí con un histrionismo exagerado: "Venga, pasadlo bien, ¿eh?". Le faltó añadir: "Hacedlo por mí" mientras guiñaba un ojo y nos apuntaba con los índices de sus manos con sendos pulgares levantados, como el Cristo colega, y emitiendo un chasquido con la boca.
O esa otra en la que alguien se va de viaje y otro alguien le dice: "Oye guapa, y conduce con cuidadito, ¿eh? Que vaya todo bien", faltándole el: "Hazlo por mí". Pero es que la persona que recibe esa muestra de preocupación y cariño translúcidos y carentes de valor se la merece, porque contesta: "Sí guapa. Cuídate mucho cari", y lanza un beso vacío al aire con la mano.
Así que cada vez que alguien del curro va a giñar yo le digo: "Venga tío, giña bien y ten cuidadito ¿eh? Quédate a gusto, hazlo por mí".
O cuando se van a casa: "Venga, y no vuelvas. Hazlo por mí".
Claro, es que yo no voy a ser menos, también quiero integrarme y dar ese cariño que es gratis y, precisamente por ser gratis, es fácil darlo de forma desinteresada.

2 comentarios:

Ziortza Moya Milo dijo...

Me encanta cuando le das un toque cómico a las reflexiones o micros que haces. Haces que toda la trascendencia del mundo se convierta en un simple zurullo que se va por el váter, jeje. Lo cual no deja de ser bastante interesante. Abrazos.

Vecu dijo...

Hola Ziortza! Qué guay que te hayas pasado por aquí :)
Al final parece que todo o casi todo se puede resumir en "un simple zurullo que se va por el váter", tú lo has dicho jajajajaja.

Un besote y gracias por tu comen.