domingo, 24 de abril de 2016

Contigo me basta.

Ojalá hubieses estado allí conmigo. Me habría gustado que me acompañases en ese concierto. Si hubieses estado me habría sobrado todo lo demás, incluso la banda que tocaba. Mientras la música me saturaba los oídos, tú estabas todo el rato a mi lado; pero cuando me giraba no te veía. A cada empujón, tú me abrazabas; pero no te notaba. Cada cambio de canción me besabas; pero después no tenía los labios húmedos. Cada sorbo de la copa me susurrabas algo al oído; pero no se me erizaba la piel de la nuca. Cada calada que daba al cigarro me lo pedías para dar tú otra; pero el cigarro seguía en mi mano con la calada de más que no habías dado. Cada microsegundo me giraba para verte, pero no te veía. Cerraba los ojos para escucharte, pero no te oía. Aguantaba la respiración para notar el calor húmedo de la tuya en mi cuello, pero no llegaba. No estabas allí.

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