jueves, 14 de abril de 2016

Desesperanza.

Arrastrarse y perder todos los puntos de voluntad que queden, si es que queda alguno. La misma canción sonando una y otra vez. Las arcadas llegan solas. El mal estar es el estado natural. No caben más drogas en el cuerpo. Tan sólo se buscaba el salir del agujero. No se puede. Ni siquiera las drogas dejan salir de ahí. Un clavo saca otro clavo. Pero no quieres otro clavo. Quieres ese. El que se te ha clavado en el pecho como una estaca. El último porro sabe a mierda y cuesta, pero aun así se fuma. Todo aquello que te haga dejar de existir sin morir instantáneamente se agradece y se recibe con los pulmones abiertos.

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