miércoles, 2 de marzo de 2016

Últimamente XVIII.

Últimamente se sentía gilipollas. Últimamente pensaba que en casi todos sus "últimamentes" se había prometido no volver a sentir, no volver a dejarse llevar. Se llevó la mano a las cejas, y mientras se las frotaba, absorbía con sus pulmones la evaporada sustancia que le permitía continuar respirando. "No te creas jamás nada de lo que te digan cuando se trate de sentimientos buenos hacia ti". Eso era lo que le vino en ese momento a la mente. Qué sencillo le había resultado a ella hacerle creer algo que realmente no iba a suceder. Con qué facilidad habría podido él evitarlo. Pero se dejó llevar. Se engañó a sí mismo pensando que algo podría salir bien. ¡Claro que no joder! Qué torpe y qué patán era. Le dio dos tiros más al canuto y concluyó que esta vez sí, era la última.

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