miércoles, 4 de abril de 2012

La llamada.

Se secó otra vez las lágrimas en la almohada.
No había dejado de llorar desde que lo dejaron.
Su llanto ahuyentó a las aves diurnas y atrajo a los cuervos.
Sus lamentos le separaron de sus amistades; pero atrajeron a unas nuevas.
Las ánimas se presentaron translúcidas y susurraron en su oído.
Por la ventana entraban retorciéndose blancas en torno a él.
La luna hacía brillar los contorsionados vórtices en que se retorcían.
Suave, le llamaban. Finas voces coreaban su nombre en susurros.
Apretó de nuevo la cara contra la almohada y cerró sus oídos a la llamada de aquellas insistentes esencias místicas.
Apartó sus sentidos del constante murmullo que le impelía a hacerlo.
Pero el rumor de las presencias se filtraba inevitable hasta su voluntad.
Una gélida mano le tomó por la barbilla y giró su cara.
El rostro de una hermosa joven vestida en raído blanco le sonreía.
Le apartó el negro cabello y le tomó de las manos. Tiró suavemente hasta que quedaron de pie, frente a frente. Siguió tirando. Le atrajo hacia sí.
Sin dejar de sonreír le soltó las manos.
Entonces fue cuando su ensimismamiento se desvaneció repentinamente y se vio cayendo. El aire frío le arrancaba furioso las lágrimas de la cara y agitaba su pelo.
Súbitamente la caída paró en seco. Desde el suelo vio al ánima descender
desde su ventana y notó cómo su cuerpo se separaba rápidamente de la consciencia.
Cuando el espectro se halló junto a él en el suelo, notó que el frío le atenazaba los miembros.
La chica, sonriendo, le acarició la mejilla apartándole la lágrima roja que se había desprendido de su ojo. Inmediatamente la gota de sangre se transformó en una rosa roja.
Sin más, le apoyó la cabeza contra el pecho y comenzó a escuchar hasta que su corazón se detuvo.
Satisfecha se fue flotando tal y como había llegado, dejando sobre el cuerpo inerte y vacío la muerta flor.
Los periódicos concluirían sus tendencias suicidas y le sentenciarían a una locura eterna.

2 comentarios:

Lasa dijo...

jode!! Muy bonico muchacho, muy bonico... Espero que no sea una autobiografía a futuro :P ¡YA SABES QUE YO SIEMPRE TE AMARÉ! Por cierto, me debes pasta, antes de que saltes por cualquier lao ¬¬

Vecu dijo...

Jaj!! No tío, no es una autobiografía literal de mi futuro. En cuanto a lo de la pasta... Creo que salgo ganando si ajustamos cuentas, jej, así que no sé si quieres seguir adelante con estos negocios...