viernes, 22 de enero de 2010

Arte o depravación

Pues claro que te he mirado el culo. Joder, tienes un tipazo, y sí, lo primero que he mirado ha sido el culo. Me he sentido por un momento como un viéyulo verde, pero por qué. Acaso cuando ves algo bonito, un amanecer o un atardecer (a quien le guste esa cosa), un dibujo, un cuadro, una escultura de un tipo hipermusculado con el miembro al aire, un árbol centenario, yo qué sé, cualquier cosa que te complazca la vista, ¿no lo miras y lo remiras y lo vuelves a mirar antes de irte? Pues ello, a mí me pasa lo mismo con esa redondez prieta en forma de corazón invertido. Esto y lo de no trabajar los domingos son dos de las mejores cosas que Dios ha hecho por nosotros. Chica, déjame decirte algo, si quieres que tu culo pase desapercibido no te pongas unos pantalones tan apretados como una pechuga de pollo en albal de plástico. Y por si te entran dudas, tranquila que voy a seguir mirando.

5 comentarios:

HombreRevenido dijo...

Admirando de reojo.
Como tiene que ser.

Vecu dijo...

Jaj, claro claro. Aunque me parece que algunas veces lo del reojo no se lleva a rajatabla y se pasa a la observación directa. Pero bueno, las menos.

Pitufa dijo...

te gustan los culos gorditos? jiji

Vecu dijo...

xDD. Emmm, bueno, no, pero ese culo llama bastante la atención y era un buen reclamo para la lectura, jusjus.

lasa dijo...

HombreRevenido, de reojo siempre, que da verguenza hablar con las muchachillas, que uno es muy tímido...

Pitufa, aquí nos gustan los culos, unos más que otros, eso no se puede negar pues pasa hasta en las mejores familias. Este en particular creo que asado, con mermelada de frutas del bosque y unas tostaditas, me gustaría más que al natural.... :-S

Vecu, sin palabras meheeee