miércoles, 23 de septiembre de 2009

Loco


¿Por qué loco? ¿Porque hablaba solo? ¿Acaso ellos habían visto a su único amigo? Si no podían verlo ni oírlo, cómo sabían que estaba solo. Precisamente eso hacía probable el hecho de que sus largas conversaciones de todo fueran reales. ¿Loco por ser capaz de ver la otra alternativa? ¿Por pretender anteponerla a la que todo el mundo aceptaba?

Hubo un día en que alguien decidió por él y dos corpulentos e imperturbables seres de blanco le agarraron con fuerza y le arrastraron. Ya no tendría que preocuparse de si estaba o no loco, de si su amigo existía o no o de si la alternativa buena era la suya. Gracias a todos y a las pastillas se había convertido en alguien normal. Ahora tampoco él veía a su ex-amigo, ni tampoco se planteaba ninguna alternativa. Le habían quitado todo lo que tenía, pero no importaba porque ahora era normal. Debía estar agradecido.

1 comentario:

lasa dijo...

Espero que por muchas mierdas alternativas que vayamos viviendo, contando y ciendo, no sea motivo para que nadie llame a los loqueros.

¿Deberíamos ser más normales? ¿Somos en verdad anormales?

Mi padre me dice que si...