miércoles, 28 de enero de 2009

Mi verdaz

PRÓLOGO.
Lo importante no es la acción, sino conocer las consecuencias.
Si no las conoces todavía puede haber terminado la historia como tu imaginación quiera.
Si las conoces tienes que aceptarlas tal y como son.

CAPÍTULO I.
Un bar. Dos bares. Cuatro copas.
Tres bares. Seis copas.
Último bar, penúltima copa.

CAPÍTULO II.
Pie en pared. Los ojos inquietos.
Dos grupos de chicas. Innumerables de testículos.
Penúltima copa mediada. Visión nocturna.
Nuevo grupo de chicas.Contacto físico por accidente.
Contacto verbal por consiguiente.

CAPÍTULO III.
Conversación asimétrica.
Él: “bla bla”. Ella: “aham”.
Ella: “alb alb”. Él : “maha”.
Él activando el ingenio. Ella huye.
Refugiada en un rincón custodiado por amigas.

CAPÍTULO IV.
Fin de última copa.
Visión péndulo. Estómago montaña rusa.
Metro infinito. Santa cama.

EPÍLOGO.
Esas perfectas damas de la noche y de la prostitución no remunerada, tienen el poder de la decisión.
Conversación interesante, conversación anodina.
Lo que no se plantean es que a lo peor su aportación a la misma no alcanza el nivel mínimo para ser considerada procedente de un ser inteligente y por tanto no ayuda a sacarla de lo absurdo.

2 comentarios:

lasa dijo...

Mirah mirah!! Tengo intenne!! Mirah mirah!!

(Habre logrado escribir en negrita?)

Bueno Vecu, que tenemos que actualizar esto un poco, ahora te mando uno q tengo escrito a ver que te parece.

Fakiu!

Vecu dijo...

Faquiu, repito, faquiu.